La reciente acción formativa sobre “Aplicación de productos superficiales de acabado en carpintería y mueble” se ha desarrollado con la participación de un grupo de mujeres de la Asociación de Mujeres de Encinas Reales (CERES), en un entorno que pone de relieve la importancia de la formación técnica y profesional como herramienta de desarrollo personal, social y laboral.
El curso ha tenido lugar en la Escuela de Madera– CRN en Producción, Carpintería y Mueble, un centro de referencia con más de 30 años de trayectoria en la formación especializada del sector. A lo largo de estas tres décadas, la Escuela se ha consolidado como un espacio clave en la capacitación de profesionales, combinando conocimiento técnico, innovación y preservación de los oficios tradicionales. Esta experiencia se refleja en la calidad de la formación impartida y en los resultados altamente satisfactorios obtenidos tanto por el equipo docente como por las alumnas participantes.
Para el desarrollo de la acción formativa, las participantes han trabajado con objetos que formaban parte de su vida cotidiana, muchos de ellos heredados de padres, abuelos o incluso generaciones anteriores. Este enfoque ha permitido no solo la adquisición de competencias técnicas, sino también la recuperación del valor emocional de las piezas, combinando la dimensión afectiva con procesos y técnicas profesionales.
A través de la creatividad y el aprendizaje práctico, han conseguido transformar muebles de segunda mano en piezas únicas, de manera accesible y sostenible. En varios casos, los muebles presentaban daños o carecían de algunas piezas, lo que ha requerido su fijación o sustitución, incorporando así habilidades de reparación además del acabado superficial.
Durante el proceso, se produjeron descubrimientos especialmente relevantes: al eliminar capas de pintura o barniz acumuladas con el tiempo, salieron a la luz maderas nobles que incrementan notablemente el valor de las piezas. Este hallazgo pone de manifiesto cómo los muebles antiguos combinaban estructuras de maderas densas con chapas de gran calidad en el exterior. La recuperación de estas superficies no solo devuelve su belleza estética, caracterizada por la riqueza de vetas y tonalidades, sino que también garantiza una mayor durabilidad.
El proceso de acabado seguido ha incluido una evaluación previa del estado de cada pieza, seguida, según el caso, de la limpieza de la superficie y la aplicación de una imprimación para su aislamiento. Posteriormente, se ha aplicado el color o efecto deseado y se ha procedido a su fijación final. En otros casos, el trabajo ha requerido la eliminación completa de suciedad y capas previas para iniciar el proceso desde cero, una intervención más compleja que exige mayor dedicación y precisión técnica.
En conjunto, esta formación ha demostrado el valor de la enseñanza especializada en carpintería y mueble, no solo como vía de inserción profesional, sino también como medio para preservar el patrimonio material y emocional, fomentar la sostenibilidad y potenciar la creatividad.






















